El equipo morado consiguió derrotar ayer a nuestros vecinos de Laskorain en el partido correspondiente a los cuartos de final de la Copa de Gipuzkoa. Como era de esperar, fue un encuentro lleno de tensión, intensidad y nervios por parte de los dos equipos, así como por parte de una afición que llenó las gradas del polideportivo de Usabal en Tolosa. 

En un principio, el partido se iba a disputar en la cancha de abajo del polideportivo pero, no mucho antes de dar comienzo al calentamiento, recibimos la buena noticia de que, finalmente, se iba a disputar en la de arriba. Tal noticia fue muy positiva tanto para los jugadores como para la afición; ya que arriba hay muchísimo más sitio para el público y los jugadores pueden sentir con más intensidad el tan necesario cariño y calor de todas aquellas personas que no dudan en acercarse a animar a los suyos.

De ese modo, con una motivación añadida, se dió comienzo al tan esperado partido de Copa. Tras escuchar el pitido que indicaba el comienzo del juego, el balón empezó a rodar con mucha fuerza y rapidez. Aunque la intensidad era muy parecida por parte de los dos equipos, el Lauburu se hacía notar con robos de balón y con llegadas muy peligrosas jugada tras jugada. Sin embargo, a pesar de ello, los de Alfredo Hualde no conseguían acertar en portería y, así, los nervios y las ganas de anotar para marcar distancias fueron aumentando.

Los minutos corrían en Tolosa con pocos cambios en el juego pero, por fín, llegó un golazo de Ibarra de la mano de Javi Saldise que, tras su lesión, volvía con más ganas que nunca. Dicho gol servía para empezar a creer en las capacidades del equipo. Como siempre, el equipo morado estaba demostrando la complicidad que les caracteriza, con una fluida circulación de balón y con una defensa que evitaba que los de Laskorain pudieran acercarse en el marcador.

No obstante, el equipo rival también empezó a generar peligro y a hacer varias llegadas importantes, suficientes como para que los del Lauburu se dieran cuenta de que no se podían relajar. Ante tal situación, la tensión y los nervios iban aumentando y, así, se llegó al final de la primera parte de un partido en el que todavía nada estaba decidido. 

Tras la vuelta de los vestuarios, pocos segundos necesitó el equipo ibartarra para llegar al área de Laskorain. Aún así, una vez los jugadores se encontraban frente a frente con el portero, las paradas de éste último o la falta de puntería de los jugadores morados hacía que todos aquellos tiros no acabasen en el fondo de la red.

El Laskorain seguía defendiendo desde muy arriba a los de Alfredo Hualde y éstos realizaban un juego más directo para superar la intensa y alta presión del rival, pases con los que conseguían cruzar el medio campo una y otra vez. 

A tan sólo 10 minutos para terminar el partido, se seguía sin subir goles al marcador y, con el 0 a 1, el ambiente se iba poniendo cada vez más tenso. Con los nervios de todos los jugadores, de los entrenadores y de la afición a flor de piel, llegaron las faltas y las tarjetas amarillas. Ello aumentó muchísimo el nerviosismo indicado y, en una de dichas faltas, muy cerca del área contraria, Javi Saldise dejó el balón atrás a Dani y éste filtró un brillante pase que atravesó a todos los jugadores, llegando el balón a Aldalur que remataba la bonita jugada con un golazo. 

Fue entonces cuando los de Laskorain optaron por el juego de 5. Y, teniendo en cuenta que aunque tal decisión suele ser necesaria en momentos así pero también muy arriesgada, Andoni aprovechó la portería libre para subir el tercer gol al marcador con un tiro desde el otro lado de la pista. Con el 0 a 3 y a falta de 15 segundos para terminar el encuentro, Zumeta ponía el 0 a 4 definitivo tras un último robo de balón. 

Bonita forma de acabar el año con un partido para recordar en el que el Lauburu mereció el resultado obtenido, reflejo de un gran trabajo de los jugadores y de nuestros porteros Jorge y Endika. Felicitar también a Laskorain por hacer un buen partido y por habérselo puesto difícil a los chicos de Alfredo Hualde. Siempre es agradable jugar contra nuestros vecinos y, a pesar de la tensión vivida en momentos puntuales del partido, como reflejo de una competitiva eliminatoria de Copa, ganó el compañerismo.

El viernes toca jugar la semifinal y, en caso de obtener la victoria, el equipo morado se clasificaría para la gran final del sábado. Los jugadores están muy motivados y con la vuelta de Saldise y, esperemos, recuperación de Oihan para el viernes, están dispuestos a demostrar que la mala racha en Liga es agua pasada. 

Finalmente, desde el Lauburu queremos transmitir a todos los aficionados morados que no duden en apoyar a los jugadores en la recta final de la Copa. También queremos dar las gracias por darlo todo por animar y hacer que los jugadores se vengan arriba, partido tras partido.  

GOAZEN LAUBURU!!!!