En el Polideportivo La Granja de Zaragoza, la mañana dominical se vistió de partido grande. Frente a frente, ENTRERRIOS AUTOMATIZACION B y CMO VALVES LAUBURU KE IBARRA, duelo de esos que pesan más que tres puntos, de los que se recuerdan cuando la temporada ya huele a balance final.

Las gradas, con nutrida presencia ibartarra, fueron un pequeño carnaval morado que alentó a los morados hacia el triunfo.

El encuentro arrancó sin tanteos, con defensas adelantadas y transiciones eléctricas. El balón no reposaba, viajaba con prisa, como si quemara. En medio de ese vértigo apareció Chuky, afilado en el día de hoy , adelantando a los visitantes en el minuto 3. Un golpe temprano que prometía tormenta.

Pero el choque pronto se convirtió en intercambio de golpes. Idas y venidas, ocasiones en cascada y un protagonista inesperado bajo palos locales, el guardameta rival, que levantó un muro invisible. Solo Sergio, en el minuto 11, logró resquebrajar la ventaja visitante, firmando un empate que congeló el pulso hasta el descanso.

La segunda mitad bajó ligeramente el volumen de oportunidades, aunque no la tensión. Los porteros de ambos bandos se erigieron en titanes, desactivando cada intento con reflejos felinos. De nuevo Chuky, incansable, volvió a inclinar la balanza en el minuto 22. La respuesta fue inmediata: Iñaki, apenas tres minutos

después, devolvía la igualdad.

Ahí emergió el mejor CMO VALVES LAUBURU KE IBARRA . Dominio visitante, jugadas trenzadas con precisión de relojero y una sensación creciente de peligro. Rafa, en el minuto 30, culminaba la remontada. Víctor, cinco minutos más tarde, ampliaba la renta, aunque en un error arbitral lo anotaban en propia puerta .

Con el reloj empujando, los maños apostaron por el juego de cinco. Riesgo total, adrenalina pura. Las ocasiones llegaron, sí, pero Marcos, imperial, sostuvo la ventaja hasta el final con un 2 a 4 definitivo .

Victoria morada, tres puntos más y liderato intacto. Un partido irregular en el juego, pero resuelto con carácter competitivo.

LAUBURU KE IBARRA MAHALA logra la remontada

Si el primer equipo navegó entre vértigos y control, Lauburu Mahala protagonizó una montaña rusa emocional.

El arranque fue un golpe de realidad: 3 a 0 en apenas cinco minutos. Un vendaval local que dejó a los ibartarras buscando oxígeno. Costó entrar en el partido, pero

el equipo encontró el hilo antes del descanso. El 3 a 2 encendía la mecha de la esperanza.

Tras la reanudación, LAUBURU KE IBARRA MAHALA mutó. Intensidad, confianza, colmillo. El marcador giró hasta el 3 a 4. Los locales resistieron con el empate,

pero la definición visitante, precisa como bisturí, selló el 4 a 6 definitivo.

Triunfo de enorme valor para Txubel y Garmen, premio al pulso competitivo y a la fe colectiva.

Balance dominical

Jornada redonda para el club morado. Dos partidos, dos victorias, y un horizonte cargado de ambición. La temporada sigue su curso, pero días así construyen algo más que clasificaciones: refuerzan convicciones.