El CMO Valves Lauburu Ibarra dio un paso de gigante hacia el título tras imponerse en un partido agónico ante el CDF Zierbena en la matinal del domingo en el Polideportivo Municipal de Zierbena, con una gran entrada y destacada presencia de afición morada en las gradas.
El encuentro arrancó con máxima intensidad, impulsado por la necesidad de los locales de salir de los puestos de descenso y por el objetivo de los ibartarras de mantener su ventaja sobre Pinseque y acercarse al campeonato. Zierbena apostó por un juego directo, con constantes envíos largos que generaban peligro sobre la portería defendida por Txubi, incomodando notablemente al conjunto visitante.
Aun así, fue CMO Valves Lauburu Ibarra quien golpeó primero gracias a Víctor, adelantando a los morados. La reacción local no se hizo esperar: primero empataron en una acción polémica tras una discutida sanción de cinco segundos al borde del área, y poco después Fernando culminaba la remontada. Sin embargo, Chuky devolvía la igualdad antes del descanso, dejando el choque totalmente abierto.
Tras la reanudación, el duelo ganó en control y alternativas. El equipo dirigido por Mikel Diestro logró asentarse mejor, aunque Zierbena volvió a adelantarse (3-2). Rafa respondió con el empate en una rápida transición, en un tramo del partido marcado por la dureza y los duelos individuales al límite.
El intercambio de golpes continuó y los vizcaínos volvieron a ponerse por delante (4-3), dando paso a los minutos más frenéticos del choque. CMO Valves Lauburu Ibarra apostó por el juego de cinco y encontró el premio: Víctor, en estado de gracia, firmó dos auténticos golazos para voltear el marcador. Con el rival volcado, Chuky y Caruso, este último desde su propio campo, ampliaron la ventaja hasta el 4-7.
Aún hubo tiempo para el sufrimiento final. Zierbena recortó distancias (5-7) y dispuso de un lanzamiento de diez metros a falta de 12 segundos que se estrelló en el poste, manteniendo la incertidumbre hasta el último instante.
Más allá del juego, espeso por momentos y con un importante desgaste físico, lo mejor para los ibartarras fue el resultado. Con un partido menos y a falta de tres jornadas, mantienen una ventaja de cinco puntos sobre Pinseque. Una victoria el próximo sábado en casa, sumada a un tropiezo de los aragoneses, podría permitir celebrar el ansiado objetivo: proclamarse campeones de la fase regular.
Una vez más, cabe destacar el enorme respaldo de la afición morada, que volvió a ser protagonista desde la grada.