Belabieta se viste de gala: CMO Valves Lauburu Ibarra celebra el título  ante su afición.

La tarde de este sábado en Belabieta no será una más. Aunque el balón echará a rodar a las 18:30 en el último partido de la liga regular, lo verdaderamente importante no estará en el marcador. CMO Valves Lauburu Ibarra recibe al Naturpellet CD San Cristóbal en un duelo sin trascendencia clasificatoria, pero cargado de emoción, orgullo y celebración.

El conjunto ibartarra será protagonista absoluto al recibir, ante su gente, el trofeo que le acredita como campeón de la liga regular. Un reconocimiento al trabajo constante de toda la temporada que ahora podrá compartirse con una afición que ha sido clave en el camino hacia el éxito. Se espera un ambiente espectacular en las gradas, con Belabieta convertido en una auténtica fiesta.

Además, el club ha preparado un aliciente especial para los seguidores: tras el encuentro, todos los aficionados tendrán la oportunidad de fotografiarse con el trofeo, un gesto que refuerza la conexión entre equipo y grada en un momento histórico para la entidad.

En el plano deportivo, el técnico podría tener alguna complicación. Morando es duda por molestias en la rodilla, mientras que el portero Marcos causará baja
segura tras sufrir una lesión en un dedo del pie durante la semana. Aun así, el partido se afronta con la mirada puesta más allá: el inminente play off de ascenso, donde el apoyo de la afición será más necesario que nunca.

“El filial también se juega mucho”

Antes del plato fuerte, la jornada comenzará con protagonismo para el segundo equipo. El Lauburu KE Ibarra Mahala se medirá a CDA Lagun Onak en un encuentro clave. A diferencia del primer equipo, el filial sí tiene mucho en juego: una victoria supondría dejar prácticamente sellada la permanencia, un premio enorme para un grupo joven que ha competido con carácter en una temporada exigente.

El objetivo del club es claro: convertir la tarde en una celebración completa. Que el filial actúe como perfecto telonero y que Belabieta viva una jornada redonda, uniendo presente y futuro en una misma fiesta.

Ibarra tiene una cita con su equipo, con su orgullo y con su historia. Es momento de llenar las gradas, de celebrar el título… y de empezar a soñar con el ascenso.